LAS HOCES, SU ROCA Y SUS VÍAS
Los sectores se distribuyen a lo largo de las hoces de los ríos Júcar, Huécar y Valdecabras. La forma básica de los muros es más o menos similar en todos ellos, con alturas que van de los 15 metros a los 30 o algo más en ocasiones, siendo la ruta de 25 metros, sobre regletas y agujeros, ligeramente desplomada, y alternando la caliza gris con la naranja la tónica general que encontraremos.
Se trata de caliza vieja, típica de la meseta, en ocasiones descompuesta (antes de ser equipada y limpiada, se entiende), con cascarilla…, lo que hace que la labor del equipador sea especialmente dura. Aunque parezca mentira con la descripción anterior, el resultado de dejarse los brazos y la espalda suele ser una ruta de calidad alta, técnica, con un componente físico importante, exigente para los dedos, con frecuencia con secciones de bloque y con personalidad propia: es raro que podamos decir en Cuenca que en este sector o en aquel paño las rutas son iguales.
Las vías más duras suelen ser de más de 20 metros, en desplomes de continuidad sobre agujeros y regletas. Mención aparte merecen las fisuras, normalmente equipadas con chapas, de las cuales se podría hacer una buena selección, especialmente entre el 6b y el 6c.